Vaho del pasado derretido en mis anhelos
allí, antigua quimera de mi pubertad
en pose de nuestro resto
-qué ternura, malsana mía-
Suena ostentoso el recuerdo
aquella imagen de tus niñas exiliando el camino andado
cabrona, maldita
como mis agallas desparramando la vida
corroyendo la vida
buscándote ahí, dispuesta
Yo que te encontraba en basureros y vampíricos pasajes
engarzada en mis motivos, petrificada en mi rostro
yo, el indigente que trova
te recuerdo hoy –después-
agusanada en mis errores preferidos
levantándote la falda ante el capricho
con el cuello incinerado por la necedad
Tu nombre sigue siendo el mismo
zorra, ciega
estéril flaqueza de los pobres diablos
pero tus ojos por este rato me parecen comprender
Te odio, perversa
allí, antigua quimera de mi pubertad
en pose de nuestro resto
-qué ternura, malsana mía-
Suena ostentoso el recuerdo
aquella imagen de tus niñas exiliando el camino andado
cabrona, maldita
como mis agallas desparramando la vida
corroyendo la vida
buscándote ahí, dispuesta
Yo que te encontraba en basureros y vampíricos pasajes
engarzada en mis motivos, petrificada en mi rostro
yo, el indigente que trova
te recuerdo hoy –después-
agusanada en mis errores preferidos
levantándote la falda ante el capricho
con el cuello incinerado por la necedad
Tu nombre sigue siendo el mismo
zorra, ciega
estéril flaqueza de los pobres diablos
pero tus ojos por este rato me parecen comprender
Te odio, perversa
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Prohibidos los guayabazos